El dólar alcanza mínimos en 6 años

El año está llegando a su fin y lo hace con datos relevantes. El apetito por el riesgo ha vuelto, y los grandes índices bursátiles de EE.UU. han alcanzado máximos históricos.

Con los inversores ganando confianza, el dólar ha caído llegando a su mínimo desde 2014, a excepción del mínimo en 2018 de la era Trump.

Hay razones para que se produzca este incremento de apetito por el riesgo, como puede ser que probablemente Moderna apruebe una segunda vacuna y que se prevé un nuevo plan de ayuda en USA a los perjudicados por la pandemia.
Lo destacable en si mismo es el propio apetito por el riesgo ya que este sentimiento ignora alertas como las dudas que surgen por las negociaciones del Brexit, los datos decepcionantes de Estados Unidos en los últimos días, las noticias de que un ciberataque ha podido comprometer a varios organismos del gobierno, incluido el responsable de las armas nucleares.

Fuente artículo: John Auters, Bloomberg | Fuente imagen principal artículo: El Confidencial


¿Qué valor tendrán las acciones de Tesla?

Los inversores de esta compañía han percibido una cuantiosa recompensa por su inversión, también en este año.

La compañía entrará el 21 de diciembre en el índice S&P 500 avanzando hacia un status de blue chip, pero hay importantes preguntas que responder :¿Qué tipo de empresa es Tesla exactamente? ¿Y cómo se deben valorar las acciones? Las respuestas difieren notablemente. Goldman Sachs tiene un precio objetivo de 780 dólares, mientras que el de JPMorgan Chase es de 90 dólares.

Tesla Inc. ha reportado beneficios durante cinco trimestres consecutivos, incrementado más de SIETE VECES el precio de sus acciones este año, y ha tenido un retorno de casi 18.000% desde la oferta pública inicial lanzada en 2010.
Sin embargo, los inversores están luchando para encontrarle sentido a este fabricante de automóviles que está cotizando muy por encima de las elevadas valoraciones de las que normalmente sólo disfrutan las empresas tecnológicas con modelos de negocio muy diferentes.

Las acciones de Tesla se negocian actualmente a casi 1.000 veces sus ganancias, en comparación con las 14 veces de General Motors Co. y las 53 veces del índice FANG+ de la Bolsa de Valores de Nueva York.

Ese es el dilema. ¿Es Tesla un fabricante de automóviles? ¿O es una empresa de tecnología? ¿O una combinación de ambas? La compañía planea un crecimiento en las ventas de vehículos del 36% lo que es una gran evolución, aunque inferior al 50% de crecimiento que tuvo en 2019. En Wall Street se estima que sus ingresos crecerán 26% este año, se acelerarán más en 2021, y luego se reducirán en 2022. Las acciones de Tesla se han disparado, a pesar de que sus ganancias prácticamente se han mantenido durante los últimos dos años.

Los analistas e inversores más optimistas, auguran que la venta de coches es solo una de las líneas potenciales de la compañía. El administrador de fondos de la bolsa Ark Investment Management, con un posicionamiento fuertemente bullish, estima que el precio de las acciones de la compañía alcanzará los 7.000 dólares en 2024. Ese cálculo incluye la fabricación de coches eléctricos mucho más eficientes que los tradicionales con motores de combustión interna, y también líneas como la de una red de taxis totalmente autónoma.

En este momento, Tesla no sólo es el mayor fabricante de automóviles del mundo por su valor de mercado, sino que vale más que GM, Ford Motor Co., Toyota Motor Corp., Volkswagen AG y BMW AG juntas.

¿Cómo están valorando exactamente los inversores esta empresa? El propio Musk dijo en mayo que el precio de las acciones de Tesla era “demasiado alto”, y ha advertido a sus empleados de que en algún momento el precio puede desinflarse.

Dos analistas destacados de Wall Street, Adam Jonas y Ryan Brinkman, muestran dos visiones muy diferentes respecto al futuro de la compañía. A continuación, se muestran dos extractos de sus visiones sobre Tesla y su valoración.

Adam Jonas, analista de Morgan Stanley

Según este analista, “A medida que el coche se conecta a Internet, se abre un abanico de mercados que históricamente nunca estuvieron disponibles para las compañías de automóviles, e incluso hoy en día – de la forma en que la mayoría de las compañías de automóviles diseñan sus coches – esos mercados siguen sin estar disponibles. Tesla se aleja de la valoración y el análisis de la empresa basado exclusivamente en el número de unidades vendidas y el precio del coche. Se considera también el software y los servicios de contenido ofrecidos a esos usuarios.

En este sentido, Tesla se aleja de la comparación con las empresas de automóviles y debería ser más bien comparada con las empresas de software.

El precio objetivo de 540 dólares se ha calculado asignando 254 dólares al negocio principal de fabricación de automóviles, 154 dólares a la oportunidad de negocio de servicios de red, 58 dólares al potencial de convertirse en proveedor de baterías y red de potencia a terceros, 38 dólares a la oportunidad de negocio de movilidad y uso compartido de vehículos y 25 dólares al negocio de seguros y energía.

Ryan Brinkman, analista de JPMorgan

Según este analista “Cuando nos retrotraemos al valor actual de mercado de Tesla para buscar qué suposiciones podrían estar implícitas, encontramos que requiere de ingresos y márgenes realmente difíciles de obtener. La valoración de Tesla ahora es casi dos veces la de Toyota y Volkswagen combinadas, pero esas dos compañías juntas vendieron 22 millones de vehículos el año pasado. Generaron 40 mil millones de dólares de ganancias antes de intereses e impuestos. Así que Tesla debería crecer hasta aproximarse a algo así como el doble de las ganancias de los dos mayores fabricantes a de automóviles del mundo, juntos “

Define el precio objetivo de 90 dólares por acción, lo que todavía implica un valor de mercado para Tesla mayor que el de General Motors. GM vende hoy en día 6 millones de vehículos y Tesla vende 500.000.
Las acciones han multiplicado su valor, demasiado pronto. La impresión es que esta empresa va a ser enormemente más grande en el futuro, pero tendrá que crecer aún más para justificar el precio actual de las acciones”.

El futuro de Tesla se perfila -según el analista-, principalmente como un fabricante de automóviles. Desde la perspectiva del mercado final de la automoción, es posible que en la próxima década se aproxime al tamaño y la rentabilidad de un Daimler o un BMW.