Por Kate Duguid y Gertrude Chavez-Dreyfuss

NUEVA YORK, 4 mar (Reuters) – Después de una preocupante venta de bonos estadounidenses, los mercados están centrados en el próximo movimiento del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell.

Aunque los inversores seguirán de cerca al jefe de la Fed, que hablará el jueves en una conferencia del Wall Street Journal, en busca de cualquier indicio de preocupación por el salto de la semana pasada en los rendimientos de los bonos, ven un listón muy alto para que el banco central estadounidense tome realmente medidas. La conferencia del jueves será el último evento público de Powell antes de que la comisión de política monetaria del banco central se reúna el 16 y 17 de marzo.

“Probablemente vamos a escuchar un mensaje de que están manteniendo una estrecha vigilancia sobre la situación”, dijo Meghan Swiber, analista de tipos de interés de EEUU del Bank of America. “Es improbable que consigamos el paso adicional en el que escuchemos de forma clara y precisa lo que tienen en mente para abordarla”.

Según Swiber, será de particular interés si la Fed aborda los rendimientos a corto plazo cercanos a cero mientras los rendimientos en el extremo largo se disparan. Dijo que la maniobra “twist” “es realmente la solución óptima”. La Operación “Twist”, una maniobra en la que el banco central desplaza las compras de bonos hacia el extremo largo de la curva de rendimiento, se utilizó a principios de la década de 1960, cuando la Fed vendió deuda a corto plazo para comprar deuda a largo plazo con el fin de ayudar a sacar a Estados Unidos de una recesión. También se utilizó en 2011, cuando la Fed, que ya había anclado la deuda a más corto plazo manteniendo los tipos de interés en cero, utilizó las compras de activos para bajar los tipos a largo plazo.

Sin embargo, hay obstáculos para la intervención de la Fed.

“El nivel absoluto de los rendimientos reales sigue siendo bastante bajo”, dijo Erin Browne, gestor de carteras de Pimco. “Sí, hubo una miniventa. Pero desde la perspectiva de la Fed, cuando se observan las condiciones financieras… se mantuvieron básicamente sin cambios durante la mayor parte de la semana pasada.”

Aunque el aumento de los rendimientos puede incrementar el coste de los préstamos para las empresas y los particulares, la reciente tendencia refleja una mejora de las perspectivas económicas, posible prueba de que la política monetaria de la Fed está funcionando. El rendimiento del Tesoro a 10 años alcanzó la semana pasada el máximo de un año, el 1,614%.

“Podríamos ver una renovación de la Operación Twist si las condiciones económicas y del mercado financiero se deterioran, pero la evidencia de tal deterioro es escasa”, escribieron los estrategas de Standard Chartered en una nota de análisis el miércoles.

Es más, es poco probable que la Fed actúe a menos que sea absolutamente necesario. “La doctrina de la Fed siempre ha sido: hacer lo menos posible para conseguir los objetivos”, dijo Guy LeBas, estratega jefe de renta fija de Janney Montgomery Scott.

El martes, una gobernadora de la Fed, Lael Brainard, dijo en respuesta al aumento de los rendimientos que se preocuparía si viera condiciones desordenadas o un endurecimiento persistente de las condiciones financieras.

Subadra Rajappa, responsable de la estrategia de tipos en EEUU de Société Générale, dijo que la Fed podría ser más rápida en bajar los rendimientos si se produce un colapso en los activos de riesgo.

“Este berrinche parece muy localizado en el mercado de bonos”, dijo.

Gene Tannuzzo, director global de renta fija de Columbia Threadneedle Investments, dijo que está observando de cerca los diferenciales de crédito con grado de inversión. Si se amplían, espera que la Fed se muestre más preocupada, “pero no antes”.

Es probable que la emisión de aproximadamente 4 billones de dólares de deuda pública por parte del Tesoro estadounidense en 2021 ejerza más presión al alza sobre los rendimientos, según el banco ING. Las compras mensuales de la Fed ascienden actualmente a 120.000 millones de dólares.

“Si la Fed no hace algo, entonces será sólo cuestión de tiempo, porque la oferta (de bonos en el merado) seguirá llegando”, dijo Patrick Leary, estratega jefe de mercado y operador de la casa de corretaje Incapital.

Aun así, la elevada demanda de los inversores extranjeros debido al relativo atractivo de la deuda estadounidense podría acabar limitando la subida.

“Creo que una vez que se llegue al nivel del 1,75% o del 2%, habrá una demanda bastante fuerte”, dijo Browne, el gestor de Pimco.

(Información de Kate Duguid y Gertrude Chavez-Dreyfuss; editado por Megan Davies, Dan Burns y Leslie Adler, traducido por Michael Susin en la redacción de Gdansk)

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